Gestos humanos, gestos de esperanza

Gestos humanos, gestos de esperanza

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XVII Asamblea general de Superiores Mayores Religiosos de Venezuela

Los Superiores Mayores de Venezuela se reunieron en Asamblea del 30 de abril al 2 de mayo de 2018. El lugar que acogió el encuentro fue la Casa Madre Emilia de Caracas (Venezuela). El tema de este año, “Gestos humanos, gestos de esperanza”, sintonizó a los asistentes para buscar juntos qué podían aportar a los venezolanos en estos momentos de sufrimiento. La hermana Isabel Padilla, como delegada de la Superiora General en América, asistió al encuentro.

Uno de los momentos a destacar fue la Eucaristía inicial presidida por Monseñor Aldo Giordano. El Nuncio apostólico les llevó un mensaje de alegría y esperanza de parte del Papa Francisco. 

Durante el resto de días la Junta Directiva y las distintas comisiones y grupos, rindieron cuenta de las actividades realizadas en el 2017. Un grupo de expertos de la UCAB (Universidad Católica Andrés Bello) encabezados por el Rector, José Virtuoso SJ, coordinaron el trabajo “Reto país” y juntos soñaron con la Venezuela que quisieran tener en el 2030. Forjando sueños, se abren caminos.

Mensaje final

El mensaje conclusivo, aprobado por la Asamblea, sintetizó el sentir compartido de los asistentes durante esos días:

Al cierre de la Asamblea General de Superiores Mayores de la Conferencia Venezolana de Religiosas y Religiosos 2018, nos dirigimos a todo el país, con la fe puesta en Nuestro Señor Jesucristo, que nos invita a proseguir el camino emprendido, llevando gestos humanos y de esperanza, desde la alegría y la confianza de quienes se sienten acompañados por aquel que les dijo: “La paz les dejo, mi paz les doy” (Jn 14, 27) y también “vayan al mundo entero y lleven la Buena Nueva” (Mc 16, 15).

Consagrados de Venezuela

Las Consagradas y Consagrados de Venezuela profundamente preocupados por la situación en Venezuela, nos hacemos el llamado de conciencia junto a nuestro pueblo a no caer en la tentación del desánimo y la desesperanza, y a aferramos a la exhortación que nos hace el mismo Jesús, de no perder la paz, ni acobardarnos ante las adversidades (Jn 14, 1.27); reconocemos que son tiempos de retos, para predicar y vivir el Evangelio en cada obra social en la que hacemos vida y en cada grupo humano con el que compartimos.  No podemos callar el sentir de un pueblo: El país está herido, sí, y para levantarlo, sanarlo y hacerlo andar nuevamente con nuevas fuerzas, ilusiones y esperanzas, hacen falta buenas personas como el samaritano (Lc 10, 25 ss). ¿Dónde podremos encontrarlos, serás tú, seré yo, o seremos todos?

Pueblo de Venezuela

Pueblo de Venezuela: el Señor nos invita a dar un paso al frente en el camino de la reconciliación y el encuentro con el hermano, el desamparado, el agobiado por la dificultad y el dolor, por el hambre, la falta de medicinas, la separación de la familia por la emigración forzada (Mt 25, 45), pero también con aquel que te contradice, que piensa distinto a ti, que te cuestiona, que te lastima y que te agrede  (Mt 5, 44). Es tiempo de unir fuerzas, perseguir un mismo objetivo, ya que logrando consensos y compartiendo recursos, sueños y esperanzas, podemos conquistar un país donde se viva la paz, el amor y el perdón,  como nos ha alentado la Conferencia Episcopal Venezolana en su último mensaje, “con la fuerza de la fe y el empuje de la esperanza, es posible asumir valientes y decididas actitudes de solidaridad y darle un rumbo distinto a esta historia de muerte”.

Situación actual

De igual manera, como Consagradas y Consagrados deploramos las decisiones gubernamentales que siguen agravando la crisis política, social y económica que vivimos como país, por ello advertimos a la comunidad en general del peligro de darle legitimidad a lo que no tuvo origen dentro del marco jurídico y legal, ni del sano juicio, ni de las buenas costumbres y mucho menos en las  enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia. Así mismo, nos unimos a la exhortación de nuestros Obispos, a no avalar  las elecciones fraudulentas que ha convocado el gobierno nacional para este 20 de mayo porque  acentuará la problemática  y  radicalizará un sistema de gobierno contrario a lo que prescribe la Constitución Bolivariana de Venezuela.

Invitación final

Para finalizar invitamos a la Vida Consagrada a permanecer junto a nuestro pueblo, con el ánimo, la fuerza y la alegría que surge de la certeza de que Jesús ha resucitado y está en medio de nosotros. No tengamos miedo, sabemos que si el grano de trigo cae en tierra y muere, germinará una nueva vida (Jn 12, 24).

Ánimo hermanos, salgamos a prisa al encuentro de la vida en Venezuela.

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