Edad moderna: Barroco

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Introducción

El arte Barroco Católico se valía de muchos recursos para conmover a los fieles. Haciendo uso de especial realismo, representó la Vida de Cristo, tanto en las escenas mas dolorosas como en las de mas infinita ternura. Así es como podemos ver al Niño Jesús desde su infancia, en el Pesebre o en brazos de María, hasta las representaciones de su Pasión, Crucifixión y Muerte, trabajadas con el mas profundo dramatismo. Tanto los artistas italianos, como los españoles pintaron o esculpieron figuras del Jesús Niño en escenas premonitorias, como la que en escultura un hábil y desconocido artista quiteño le muestra, llevando la Cruz a cuestas. En lo estructural el barroco se caracteriza porque sus iglesias no usan más las cubiertas góticas o mudéjares sino que adoptan la cúpula de media naranja para el crucero, y el cañón para la nave y brazos del transepto.

A partir de 1690 aparecen en algunas regiones diferencias que separan los ejemplos alto peruanos de los modelos españoles. Algunos estudios convienen en que estas diferencias se acentúan hasta crear un nuevo estilo, otros, en cambio, creen que estas diferencias sólo llegan a generar una modalidad dentro del mismo estilo barroco. Esta modalidad de barroco, o nuevo estilo es llamado "barroco andino" por unos y "estilo mestizo" por otros.

La primera característica del arte barroco es que se trata de un arte creado por la renovación católica frente al protestantismo. El Concilio de Trento justificó y alentó el culto a las imágenes y la representación de los misterios sagrados, para responder y hacer frente a las ideas iconoclastas y a la sobria estética protestante. En ese sentido, el Barroco sería el arte de la Contrarreforma. Pero, al mismo tiempo, la renovación tridentina impuso unos cánones estrictos en materia de arte religioso, de tal manera que con ello se pretendía reaccionar contra los gustos paganos propios del arte del Renacimiento. Esto condujo a la obligatoria separación de lo religioso y de lo profano en el arte del mundo católico: de ese modo, no se podían introducir en las representaciones de escenas religiosas o sagradas personajes que no lo fueran o, a lo sumo, que no fueran episódicos; igualmente, el vestuario de los personajes sagrados no correspondería con el de la época del artista, sino que serían convencionales, con túnicas y pliegues a la antigua. De la misma manera, el Concilio de Trento ordenó vigilar que de las obras no se dedujesen opiniones falsas, supersticiosas o contrarias a la doctrina y prohibió también la representación de la desnudez o de escenas impúdicas y escandalosas. El resultado de ese espíritu rígido e intervencionista, unido a la renovación pastoral y piadosa en el seno de la Iglesia, en vez de restringir el espíritu creativo, permitió un crecimiento de las actividades artísticas. Las construcciones de iglesias, que debían adecuarse a determinadas exigencias litúrgicas y pastorales, se multiplicaron por todas partes, ya por la expansión de las órdenes religiosas, ya por el restablecimiento del culto en algunos países.

Arquitectura Barroca

El barroco es el arte de la Contrarreforma, de los siglos XVII y XVIII, que contrasta de manera frontal con el ideal de armonía, proporción y medida del estilo anterior, el renacimiento. Es un arte teatral, por lo que recurre al hiperrealismo para despertar la emotividad del espectador. Es un arte dinámico que busca crear la sensación constante de movimiento, por lo que las líneas rectas se parten y quiebran, y las columnas giran sobre su propio eje para convertirse en salomónicas. El artista barroco da igual importancia a lo esencial y a lo accidental, por eso es tan minucioso en la composición de pequeños detalles y tan dado a la ornamentación profusa. Su idea es aunar en una misma obra visiones distintas y hasta antagónicas.

En ella se adoptan las líneas curvas frente a las rectas por generar aquéllas mayor dinamismo y expresividad.

Las fachadas adquieren la máxima importancia pues en ella se suelen volcar los mayores empeños decorativos mediante numerosas cornisas y columnas griegas, romanas y salomónicas. Por el predominio de los elementos decorativos sobre los constructivos, se puede afirmar que el estilo barroco más que un estilo de arquitectura es una forma de decoración arquitectural.


Las plantas de los templos también tienden a alejarse de las formas clásicas basadas en la línea recta, el cuadrado y la cruz y en muchas ocasiones se adoptan plantas circulares, elípticas o mixtilíneas. Esta libertad en las plantas arquitectónicas permite una mejor adaptación al lugar en que se va a erigir el edificio.


Una de las preocupaciones del Barroco son los grandes recintos públicos urbanos. Es frecuente que en las ciudades más importantes se lleven a cabo plazas mayores de enorme superficie y suntuosidad. En España tenemos los ejemplos señeros de la Plaza Mayor de Salamanca y de la de Madrid.

Algunos arquitectos destacados son : Melchor Velasco de Agüero: arquitecto del Monasterio del Salvador de Celanova. Felipe Cerrojo, autor de la iglesia de la Pasión en Valladolid. Imagen:palacioreal.jpg

Escultura Barroca

características propias:

Predominio de los temas religiosos (En España, como ocurrió durante el Renacimiento, el arte barroco es básicamente religioso). Realismo. Para extremar el realismo de las figuras se recurre a postizos como el empleo de pelo real, corona real, ojos y lágrimas de cristal, etc. Se llegaron a crear imágenes de vestir, en las que se realizaban con minuciosidad cabeza, manos y pies para vestirlas con ropa real). Empleo de la madera policromada como material preferido. El cliente más importante es la Iglesia y en segundo lugar la Corte. Las obras decoran retablos, sillerías de coro y los famosos pasos de Semana Santa. Se produce la decadencia de la escultura funeraria.

Su mayor representante tratando temas religios es: Pedro de Mena fue un escultor tendente a la realización de representaciones místicas y también dramáticas, con exaltación de los sentimientos.

Algunas de sus obras fueron la Representación de la María Magdalena, San Francisco de Asís y Ecce Hommo.

Pintura Barroca

la pintura adquiere un papel prioritario dentro de las manifestaciones artísticas. Siendo la expresión más característica del peso de la religión en los países católicos y del gusto burgués en los países protestantes.

Se desarrollan nuevos géneros como los bodegones, paisajes, retratos, cuadros de género o costumbristas, así como se enriquece la iconografía de asunto religioso. Existe una tendencia y una búsqueda del realismo que se conjuga con lo teatral y lo efectista.

El color, la luz y el movimiento, son los elementos que definen la forma pictórica.

Mientras que la dinámica del espacio, la visión de las escenas en profundidad, la estructuración de las composiciones mediante diagonales y la distribución de manchas de luz y de color, configuran el espacio como algo dinámico, donde los contornos se diluyen y las figuras pierden relevancia frente a la unidad de la escena.

En Italia se desarrolla ante todo una pintura religiosa y decorativa, con una figura clave, Caravaggio.

En Francia, la pintura es sobre todo mitológica y retratística, con Poussin como su mejor exponente.

En Flandes domina el panorama la figura de Rubens, desarrollando una pintura aristocrática y religiosa, mientras que en Holanda, la pintura será burguesa, dominando los temas de paisaje, retratos y vida cotidiana, con la figura de Rembrant como su mejor exponente.

En España, el barroco supone el momento culmen de la actividad pictórica, destacando sobre un magnifico plantel de pintores, la genialidad y maestría de Velázquez.

A través de la técnica y la composición el pintor expresa contenidos ideológicos -religiosos y civiles-, culturales o meramente plásticos. Estos contenidos tienen su correlato visual en los llamados temas, tratados por los artistas. Sin embargo, el término «tema» lleva implícito un carácter eminentemente figurativo por lo que emplearemos la palabra tipología para designar los contenidos de las obras.

En el plano religioso, la Reforma eclesiástica europea aportó nuevos campos de representación que los artistas supieron aprovechar en gran medida.

El Concilio aceptó la imaginería religiosa para este tipo de obras, de gran proliferación sobre todo en países católicos. Imagen:murillo.jpg

Recopilacion de las artes principales barrocas

Pintores y escultores también recibieron de la Iglesia una normativa precisa con el fin de proclamar e ilustrar las grandes verdades de la fe y, con ello, adoctrinar y enseñar al pueblo los grandes temas de la doctrina (la exaltación de la Eucaristía, la glorificación de la Virgen y de los santos, la iluminación del hombre por la gracia). Con estas directrices se perseguía también tanto inculcar la piedad en los fieles como responder a los movimientos protestantes. Nada tiene de extraño que la Iglesia católica, que desempeñó un papel sobresaliente en el nacimiento y difusión del arte barroco, le dictara reglamentos y le inculcara su propio espíritu. A las artes plásticas se sumó la música sacra, para lo cual se introdujo en la liturgia el uso del órgano y del canto coral, con la finalidad, también didáctica y pastoral, de emocionar a los fieles para conducirlos a la devoción. Se trataba, en definitiva, de conquistar a las masas mediante determinados estímulos psicológicos. Sin embargo, este arte austero y funcional, de combate y disciplina, pensado y reglamentado por Trento derivó en poco tiempo hacia la suntuosidad, la riqueza y el recargamiento. En efecto, las iglesias, donde se representaba la misa como si se tratase de un escenario teatral, acabaron decorándose con gran suntuosidad y profusión, desde la fachada hasta los retablos, con motivos relativos a la exaltación de Cristo y de la Virgen, de los santos y de los mártires, como expresión de una fe triunfante. Pero el arte barroco no es sólo un arte religioso. También constituye la expresión de la sensibilidad de un siglo duro, dramático, intenso y atormentado, en el que la vida tiene escaso valor debido a la muerte temprana, a la muerte violenta, a la muerte multitudinaria. Por eso la vida se ama y se vive con intensidad y con pasión, se intenta gustar de toda clase de sensaciones y placeres, se goza de la naturaleza y del movimiento, del color y de la luz, de los materiales suntuosos, del oro y del mármol veteado.

Artistas barrocos destacados

Rubens expresó todo eso en sus obras, en la sensualidad de sus personajes y en la elección de colores y formas. Por otra parte, los hombres del siglo sometidos a sentimientos contradictorios de amor y violencia, de alegría y temor, dominaban mal las emociones y las pasiones. Y entre éstas, la superior, por encima del amor, es la pasión por la gloria, que los hombres del Barroco sintieron de manera especial, hasta el punto de ser objeto de estudio y de explicación racional por los mecanicistas. Como las pasiones no se sacian satisfactoriamente, los hombres terminan sublimándolas, y el arte es un instrumento capital en esa evolución. Así, artistas como Bernini o Zurbarán pretendieron traducir plásticamente esa forma de vida superior. En las artes plásticas el Barroco era también un arte que intentaba imitar al teatro por lo que tenía de fugaz, de efímero, de ilusorio; era un arte de espectáculo y ostentación. Arquitectos y escultores trataban de recomponer en la piedra, el mármol o el estuco, los decorados y los movimientos escénicos propios del arte dramático. Igualmente, los pintores barrocos producían efectos que tendían a restituir en los lienzos la ilusión escénica del relieve y de la profundidad. De ese modo, la preocupación por la decoración es superior a la de la construcción. Precisamente por ello, los artistas barrocos vuelcan toda su imaginación en los decorados teatrales, en los arcos de triunfo festivos, en la arquitectura efímera fúnebre.

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