Vittorio Messori, periodista italiano de 68 años, es conocido internacionalmente como autor de dos libros-entrevista a los dos últimos Papas uno en 1985 al entonces cardenal Joseph Ratzinger (Informe sobre la Fe) y otro en 1994 a Juan Pablo II (Cruzando el umbral de la esperanza. Pero, en contra de lo que pudiera pensarse, no ha sido precisamente un “católico de toda la vida”. Fue agnóstico y anticl
erical durante su juventud.
“Como estudiante universitario me sentía bien siendo anticlerical por formación familiar y agnóstico por formación escolar y cultural. No tenía intención de hacerme cristiano y, mucho menos, católico. Pero hay un refrán que dice: “El hombre propone, pero Dios dispone”… Ocurrió que, de manera repentina e imprevista, mi forma de pensar cambió y entendí que la verdad estaba en ese Evangelio que yo rechazaba sin conocer.”
En su último libro se invierten los papeles ahora se convierte en entrevistado para, como dice el subtítulo, “dar razón de su fe”. O, para ser más exactos, para mostrar cómo su vida ha girado en torno a esa misión.
Después de publicar más de veinte libros, Messori se ha decidido a contar la historia de su conversión. Cómo se encontró con la fe a los 23 años sin estar buscándola y, desde entonces, ha puesto todo su empeño en demostrar que los católicos no son tontos; que es razonable ser creyente. Ha querido ahora explicar “Por qué creo” tras una vida para dar razón de la fe.
“Fue un encuentro directo con la misteriosa figura de Jesús, a través de las palabras griegas del Nuevo Testamento. No vi luces, ni oí cantos de ángeles. Pero la lectura de aquel texto, hecha probablemente en un momento psicológico particular, fue algo que todavía hoy me tiene aturdido. Cambió mi vida, obligándome a darme cuenta de que allí había un misterio, al que valía la pena dedicar la vida.
Desde entonces, todo lo que he hecho y los muchos miles de páginas que he escrito, en el fondo no obedecen más que al intento de dar respuesta a esta pregunta: ¿Se puede creer, se puede tomar en serio la fe, puede un hombre de hoy apostar por el Evangelio? Todo ha girado en torno a la fe, a la posibilidad misma de creer.
¿Cuándo decidí aceptar la Iglesia? Cuando, al reflexionar sobre el Evangelio para intentar conocer mejor el mensaje de Jesús, me di cuenta de que el Dios de Jesús es un Dios que quiso necesitar a los hombres, que no quiso hacerlo todo solo, sino que quiso confiar su mensaje y los signos de su gracia (los sacramentos) a una comunidad humana. Es decir, si uno reflexiona bien, acepta la Iglesia no porque la ame, sino porque forma parte del proyecto de Dios”.
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Pobreza y esperanza (Card. Pironio)
«Felices los que tiene alma de pobres, porque a ellos les pertenece el reino de los cielos» (Mt 5,3).
Para afrontar los tiempos difíciles –para superarlos en la fecundidad y la fuerza transformadora de la esperanza– hace falta ser pobres.
Habíamos confiado excesivamente en la técnica, la ciencia y la fuerza de los hombres. Descubrimos al hombre y su historia, el tiempo y el mundo, pero nos olvidamos de Dios y perdimos la perspectiva de lo eterno. Nos hemos sentido demasiado seguros de nosotros mismos.
Por eso, la primera condición para esperar de veras es ser pobre. Sólo los pobres –que se sienten inseguros en sí mismos, sin derecho a nada, ni ambición de nada– saben esperar. Porque ponen en sólo Dios toda su confianza. Están contentos con lo que tienen.
García Morente: Ateismo y el “frío Dios de los filósofos”
Filósofo de cuño original, gran divulgador y extraordinario profesor; gracias a su magisterio oral y escrito se iniciaron en la filosofía, y aún hoy día lo siguen haciendo, multitud de promociones universitarias españolas.
El nombre de García Morente es bien conocido en la Universidad española. Era catedrático de Ética en la Universidad de Madrid, y una de las figuras más prestigiosas de la filosofía en España. En julio de 1936, era Decano de su Facultad. Era públicamente conocido como ateo; de hecho, poco después de morir su madre, siendo un adolescente, dejó de ir a la iglesia: ya decía que no creía.
Manuel García Morente nació en Arjonilla (Jaén) el 22 de abril de 1886. Cursó sus estudios secundarios en Granada, Bayona y Burdeos y los superiores en París y Madrid. Los amplió en Marbourg, Berlín y Munich. Ganó en 1912, a los veinticuatro años de edad, la cátedra de Ética de la Universidad de Madrid. En 1926 es nombrado decano de la Facultad de Filosofía y Letras; en 1930, es elegido para la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y subsecretario de Instrucción Pública.
Gandhi: una persona profundamente religiosa
Gandhi, fue educado en el hinduismo, a lo largo de su vida mostró un gran interés por otras religiones. Especialmente por el cristianismo.
Leyendo la Biblia le tocó profundamente el corazón un texto del Nuevo Testamento que aparece en dos ocasiones: el Sermón de la Montaña.
Nos cuenta Gandhi su experiencia en uno de sus escritos:
“… toda la imagen que tenía de los cristianos era la libertad de tener una botella de whisky en una mano y un filete en la otra. El Sermón de la Montaña me demostró mi error. A medida que aumentaba mi contacto con los verdaderos cristianos, es decir con los hombres que vivían para Dios, vi que este sermón era todo el cristianismo, para aquel que quiere vivir una vida cristiana. El Sermón de la Montaña es lo que me ha hecho amar a Jesús”.
El texto que te invito a conocer esta noche es un fragmento del Sermón de la Montaña.
Anímate a leerlo y, si quieres, como hacía Gandhi, a meditarlo leyéndolo en este enlace: Clic aquí
“Amor, para hablar de ti sería demasiado poco la eternidad”
André Frossard (1915-1995), prestigioso periodista, clarividente y equilibrado. Personaje singular en el mundo intelectual y en el catolicismo francés.
Nació en Francia el 14 de enero de 1915, en una familia protestante por la rama materna y una abuela judía por la rama paterna. Su padre, que había sido secretario general del partido socialista con 28 años, fue elegido a los 30 años primer secretario general del Partido Comunista francés. Educado en el ateísmo, nada hacía presagiar que llegaría a ser una figura señera del catolicismo en Francia.
André Frossard se convirtió al catolicismo, por una gracia especial de Dios, el 8 de julio de 1935, cuando entró en la capilla de las religiosas de la Adoración, en el barrio latino de París para buscar a un amigo. “Volví a salir, algunos minutos más tarde, católico, apostólico, romano, llevado, alzado, recogido y arrollado por la ola de una alegría inagotable, en compañía de una amistad que no era de la tierra”. Nunca pensó haber tenido la menor iniciativa en este “encuentro con Dios”.
Gilbert K Chesterton (1874-1936)
Gilbert K Chesterton (1874-1936) es uno de los grandes escritores del siglo XX. Tan bohemio y excéntrico, tan irónico y lúcido, con tal sentido del humor y corpulencia que jamás pasaba inadvertido. Escribió el famoso libro El hombre eterno.
Nació en Londres en 1874, en el seno de una familia de clase media. En medio de un ambiente ateo, se acercó al ocultismo, y centró su atención en la literatura espiritista y teosófica, mientras cursaba en el University College de Londres dibujo, pintura, literatura, francés y latín.
Inició su carrera literaria redactando artículos sobre arte y política para periódicos. Escribió poemas, biografías y novelas como El Napoleón de Notting Hill (1904), que critica al mundo mecanizado moderno destacando las virtudes de épocas anteriores, y El hombre que fue jueves (1908), que denuncia la decadencia cultural de finales del siglo XIX.
Con el paso del tiempo, Chesterton fue alejándose del ocultismo y renovó su fe cristiana (por entonces anglicana). En el año 1900 conoció al joven historiador Hilaire Belloc, con el que fundaría un diario para exponer sus ideas. En 1901 contrajo matrimonio con Frances Blogg, una joven y bella cristiana practicante.
Edith Stein: ¡Esto es la verdad!
“Nos inclinamos profundamente ante el testimonio de la vida y la muerte de Edith Stein, hija extraordinaria de Israel e hija al mismo tiempo del Carmelo, sor Teresa Benedicta de la Cruz; una personalidad que reúne en su rica vida una síntesis dramática de nuestro siglo. La síntesis de una historia llena de heridas profundas que siguen doliendo aún hoy…; síntesis al mismo tiempo de la verdad plena sobre el hombre, en un corazón que estuvo inquieto e insatisfecho hasta que encontró descanso en Dios”. Estas palabras fueron pronunciadas por el Papa Juan Pablo II con ocasión de la beatificación de Edith Stein en Colonia, el 1 de mayo de 1987.
¿Quién fue esta mujer?
Es una de las mujeres más eminentes y ricas de interés del siglo XX. Por su originalidad y la complejidad de los acontecimientos existenciales que caracterizan su vida, es difícil encuadrarla con fidelidad en un breve perfil biográfico.
Luigi y María: Extraordinarios en lo ordinario
Por primera vez en la historia, Juan Pablo II elevó a la gloria de los altares de manera conjunta a un matrimonio. Una manera de decir a la Iglesia del tercer milenio que la santidad no es monopolio de religiosos, reconoció en su día, el postulador de esta causa de beatificación, el padre Paolino Rossi, quien presentó ante la Congregación vaticana para las Causas de los Santos la documentación que permitió comprobar el heroísmo de las virtudes.
Se trata de Luigi (1880-1951) y María (1884-1965) Beltrame Quattrocchi, sin rasgos espectaculares.
María era profesora y escritora de temas de educación, comprometida en varias asociaciones (Acción Católica, Scout, etc.). Luigi fue un brillante abogado que culminó su carrera siendo vice-abogado general del Estado italiano. Tuvieron cuatro hijos.
Rossi explicó: “Luigi y María no tenían aparentemente nada de ‘extraordinario’. Lo que les distingue es la ‘manera extraordinaria’ con la que vivieron”.
Pedro Arrupe: General de los jesuitas
“Yo me siento más que nunca en las manos de Dios. Es lo que he deseado toda mi vida, desde joven. Y eso es también lo único que sigo queriendo ahora. Pero con una diferencia: hoy toda la iniciativa la tiene el Señor. Les aseguro que saberme y sentirme totalmente en sus manos es una profunda experiencia.” (De su renuncia como General de la Compañía el 3-9-1983)
Cronología
1907 Nace el 14 de noviembre en Bilbao, en el “Casco Viejo”, como se llama hoy a la parte antigua de la villa. Sus padres, Marcelino Arrupe (arquitecto) y Dolores Gondra, eran ambos naturales de Munguía, localidad vizcaína cercana a Bilbao. Al día siguiente de nacer recibe el bautismo en la basílica de Santiago.
1914 El primero de octubre ingresa en el colegio de los Escolapios de Bilbao, en donde cursará el Bachillerato hasta 1922.
1918 El 29 de marzo ingresa en la congregación Mariana de S. Estanislao de Kostka, “los Kostkas”, dirigida por el P. Basterra, el primer jesuita que conoció Arrupe, cuya influencia fue notable en su posterior vocación a la Compañía de Jesús. Pedro Arrupe llegó a ser vicepresidente de los “kostkas”.
